‘Come ahead’ es el duodécimo disco de PRIMAL SCREAM, que nos llega ocho años después de su anterior álbum, ‘Chaosmosis’ (Ignition, 2016). Contiene once nuevas canciones y más de una hora de indie-pop-rock de una desbordante calidad. El proceso de composición comenzó en 2019, cuando Bobby Gillespie no sabía aún si volvería a hacer un nuevo disco con PRIMAL SCREAM. En él y por primera vez, las letras han venido antes que la música. Para la producción han contado de nuevo con David Holmes, quién ya les produjera ‘More light’ (Ignition, 2013), y que ha logrado un sonido impecable. En ‘Come ahead’ prescinden de la electrónica, y se decantan por acabados más orgánicos, donde los instrumentos y las voces son protagonistas, moviéndose principalmente entre ambientaciones soul y funky, con la presencia de coros femeninos, logrando un disco de aire muy bailable, si bien, también contiene algunos medios tiempos reseñables, como “Heal yourself”, “False flags”, “Melancholy man” o “Settlers blues”. Es un disco sobre el conflicto, ya sea interior o exterior, según explica el propio Gillespie, aunque tiene sobre todo un trasfondo político. Sólo hay que ver la portada, en la que sale su padre, que fue un líder sindicalista escocés. El enfoque político también se demuestra en “Deep dark waters”, donde critica el genocidio de Palestina, o en “Love insurrection”, que acaba con un discurso socialista en italiano. El disco es también el primero sin Martin Duffy, su teclista, que nos dejó en diciembre de 2022. Las influencias son variadas, desde THE STONE ROSES a PRINCE. Quizá no sea el mejor álbum de su discografía, pero es un gran disco.
Mis favoritas:
1. Ready to go home.
2. Love insurrection.
3. Heal yourself.