The Damned

Dos días antes de viajar a Bradford y a Leeds, en el Reino Unido, para pasar el puente, me avisa Erin, bajista y cantante de NERVOUS TWITCH, de que THE DAMNED tocan el domingo en Leeds, y sin pensárnoslo, nos pillamos las entradas y nos apuntamos al concierto. Tras probar una sidra local en The Northern Market, caminamos hacia el O2 Academy para ver a THE FLESHTONES.

O2 Academy

 

El mítico grupo de power-pop de Queens mostró una envidiable vitalidad y una enérgica puesta en escena. Su concierto supo a poco, y es que tocaron sólo media hora, pero resultaron muy entretenidos. Su guitarrista, Keith Streng, tenía su propia mini-tarima para poder ofrecernos una colección de saltos.

The Fleshtones

Los segundos teloneros fueron DOCTOR AND THE MEDICS, grupo legendario británico a los que nunca había tenido la oportunidad de ver en directo. The Doctor, nombre ficticio de su vocalista Clive Jackson, parecía el mismísimo Bitelchús. Su estilo está más cerca del heavy metal que del punk de THE DAMNED o del power-pop de THE FLESHTONES. Combinaron temas antiguos con otros nuevos que anunciaron que saldrían publicados el año que viene. La verdad que se me hicieron pesados.

Doctor And The Medics

Y ya finalmente fue el turno de THE DAMNED, con una sala llena hasta los topes, resultando difícil encontrar un buen sitio para verlos bien. Venían con la formación original, con la que no tocaban desde 1989: Dave Vanian a la voz, Captain Sensible a la guitarra, Rat Scabies a la batería, Paul Gray al bajo y Monty Oxymoron a los teclados. Tras la sintonía de “Man with the golden arm” de Jet Harris, salió a escena uno de los grupos que fundó el movimiento punk en la Inglaterra de mediados de los ‘70s, junto a SEX PISTOLS y THE CLASH. Centraron su repertorio en los últimos ‘70s y primeros ‘80s, sobre todo en los álbumes ‘Machine gun etiquette’ (Chiswick, 1979) y ‘The black album’ (Chiswick, 1980), combinando temas más acelerados, guitarreros y punkis que desataban el pogo entre el público con otros con los teclados más presentes. Nos regalaron en su repertorio joyas como “Love song” (con la que empezaron), “Wait for the blackout”, “Lively arts”, “The history of the world (Part 1)”, “Plan 9 Channel 7”, “I just can’t be happy today”, “Dr. Jeckyll and Mr. Hyde”, “Life goes on”, “Ignite”, una versión del “Eloise” de Barry Ryan que aquí popularizó Tino Casal, y terminando la parte principal del concierto con “Neat neat neat” con un guiño al “Break on through” de THE DOORS, para luego salir de nuevo al escenario hasta dos veces, alargando su concierto hasta las casi dos horas. En estos bises sonaron “Curtain call”, su primer single “New rose” de 1976, un solo de batería de Rat Scabies, “There ain’t no sanity clause” y terminando finalmente con las dos partes de “Smash it up”. Una delicia de concierto de un grupo a los que parecía que el paso del tiempo no les afectaba, y es que Dave Vanian no paró de moverse sobre el escenario durante todo el concierto. THE DAMNED lograron reunir esa noche influencias del pop, del punk, el glam, la motown y la psicodelia, para ofrecernos un concierto vibrante, lleno de, sobre todo, buenas canciones, las que han compuesto en sus casi 50 años de existencia como banda.

The Damned

A destacar: poder disfrutar a THE DAMNED con su formación original.